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Imagina un lugar donde la historia cobra vida, los paisajes te dejan sin aliento y los sabores te transportan a un mundo nuevo. ¿Te gustaría compartir una experiencia como esa con tu familia? Si la respuesta es sí, entonces Perú debe ser tu próximo destino. En este artículo, te contaremos cómo disfrutar de Perú en familia de una manera única, visitando algunos de los destinos más espectaculares y disfrutando de la gastronomía, cultura e historia que hacen de este país un lugar increíble para todas las edades.
Ahora que sabes por qué Perú es un destino ideal para viajar con la familia, vamos a contarte algunas de las actividades que no puedes perderte en tu visita. Estas experiencias combinan historia, naturaleza y cultura de una manera única y emocionante para todos los miembros de la familia.
Machu Picchu es, sin lugar a dudas, el destino más famoso de Perú. Para muchos, es el corazón de la cultura Inca y una de las maravillas más grandes del mundo. Visitar Machu Picchu en familia es una experiencia mágica que combina aventura, historia y un poco de ejercicio, ya que hay varias rutas de senderismo que pueden hacer incluso los niños.
Si no tienes mucho tiempo o prefieres un viaje más relajado, también puedes tomar el tren desde Ollantaytambo hasta Aguas Calientes, que es una manera muy cómoda de llegar. Al llegar a Machu Picchu, un guía local te contará las fascinantes historias sobre esta antigua ciudad, sus templos y su misteriosa ubicación en la cima de una montaña.
El Valle Sagrado es otro de los grandes tesoros de Perú. En este hermoso valle, rodeado de montañas, podrás visitar pueblos tradicionales como Pisac y Ollantaytambo, donde podrás explorar mercados llenos de artesanías y ver cómo los locales siguen viviendo según tradiciones ancestrales. Los niños disfrutarán de las coloridas plazas, mientras los adultos podrán aprender sobre la historia Inca y el significado cultural de la región.
Una de las actividades más emocionantes es caminar por el circuito de los templos en Ollantaytambo o disfrutar de las impresionantes terrazas agrícolas de Moray, que eran utilizadas por los Incas para experimentar con cultivos en diferentes altitudes. Además, si tu familia disfruta de los deportes de aventura, puedes probar el rafting o la bicicleta de montaña en el Valle Sagrado.
El Lago Titicaca, ubicado en la frontera entre Perú y Bolivia, es el lago navegable más alto del mundo. Es un lugar fascinante para explorar en familia. Uno de los puntos más emocionantes del viaje es conocer las Islas Flotantes de los Uros. Estas islas están hechas de totora, una planta que crece en el lago, y son habitadas por la comunidad Uro, que vive de manera tradicional.
Visitar el Lago Titicaca es como un viaje a otro mundo. Los niños se sorprenderán al ver cómo las personas viven en islas flotantes, y aprenderán sobre las costumbres y creencias de este antiguo pueblo. También podrás visitar la Isla Taquile, donde los habitantes mantienen su vestimenta tradicional y su propio sistema de gobierno comunitario.
La selva amazónica de Perú es uno de los ecosistemas más ricos en biodiversidad del planeta. Llevar a tu familia a una excursión en la Amazonía es una experiencia educativa y emocionante. Puedes alojarte en un lodge ecológico, donde las familias pueden aprender sobre la flora y fauna de la región, mientras realizan caminatas guiadas por la jungla, observan aves exóticas y aprenden sobre las tribus amazónicas.
Una actividad que encantará a los más pequeños es el paseo en bote por el río Amazonas. Además, muchas excursiones incluyen la visita a los mercados locales, donde podrás ver productos artesanales y conocer de cerca las tradiciones de las comunidades indígenas.
Cusco es la antigua capital del Imperio Inca y hoy es una ciudad vibrante llena de historia, arquitectura colonial y cultura. Es el punto de partida para muchos viajeros que se dirigen a Machu Picchu, pero también tiene muchas actividades familiares para ofrecer.
La Plaza de Armas es el lugar ideal para comenzar, rodeada de impresionantes iglesias y edificios coloniales. En el mercado de San Pedro, las familias pueden disfrutar de la vibrante atmósfera local, comprar souvenirs y probar platos típicos. Además, desde Cusco puedes hacer excursiones de un día a los sitios arqueológicos de Sacsayhuamán, Qenqo y Tambomachay, todos llenos de misterios y leyendas.




